domingo, 17 de noviembre de 2019

¿Qué se requiere para mejorar la enseñanza de la Historia?

Por Galdino Enríquez
Instituto KNG

En el 2017, Torres entrevistó a Peter Senge, profesor en la escuela de negocios del Massachusetts Institute of Technology, quien señaló que lo primero que tiene que hacer un maestro:
“…es desaprender, olvidar los métodos pedagógicos tradicionales. Es muy difícil porque tienen una identidad muy fuerte y se sienten orgullosos de estar al frente de la clase. Creen que mantener el orden y la atención en su discurso es lo que les hace buenos profesores y tal vez sea ese el problema, las lecciones magistrales brillantes. Para que se produzca el cambio tiene que haber una masa crítica de esos adultos en las escuelas que diga basta. Esto no va sobre decidir buenas o malas respuestas, sino sobre afrontar problemas reales.” (Torres, 2017).

“El cambio de paradigma en la enseñanza-aprendizaje de la Historia sólo puede comenzar desde los niveles educativos iniciales”, de acuerdo con Gómez, et al., (2015), quienes citan a Cooper. En estos niveles iniciales de enseñanza de la historia, los profesores se centran en el uso de algunas herramientas, siendo las más dos de ellas: “la usada para enseñar (libro de texto) y la usada para calificar (examen).” (Gómez, et al., 2015)

Imagen relacionada
https://femina.hu/terasz/kepviselok_tanarok_nyari_szunet/
 Alfageme y Miralles (2014), citan a Pozo, et al., quienes señalan que si se busca cambiar las formas en que se enseña y se aprende, es necesario hacerlo a partir de un cambio en “las mentes y las concepciones de profesores, y también de los alumnos.” Ya que ambos tienen “Una herencia cultural, tradiciones asumidas y no cuestionadas, sobre lo que es aprender y enseñar, unas concepciones que rigen las prácticas diarias y son un verdadero currículo oculto que guía la práctica educativa.”

Para que exista un cambio en la percepción de la historia, Gómez (2013), encontró que numerosos investigadores señalan que es necesario cambiar la concepción que hace que se vea a la Historia como una materia que se ocupa de la memorización del pasado. Si bien es cierto, el pasado es el objeto de estudio de la Historia, los estudiantes deben aprender desde edades tempranas cómo se construye la narrativa del pasado. Pero si el maestro sigue enseñando como le enseñaron, nunca se logrará romper ese ciclo.

Gómez (2013), analizó un estudio realizado por Cuesta en 1998, y encontró que veinte años después, él (Gómez) llega a las mismas conclusiones: se seguía enseñando historia de manera tradicional, donde las clases eran de tipo magistrales y teniendo como principal apoyo didáctico los libros de texto; además, se seguía teniendo exámenes escritos como la principal forma de evaluación. La pregunta es: ¿cómo impartieron clases los docentes que fueron formados con esta metodología de enseñanza de la Historia?

El estudio llevado a cabo por Gómez (2013), fue realizado también por Gómez, Rodríguez, y Mirete, en el 2016. En el estudio celebrado por Gómez, et al., (2016), se encontró que sigue predominando lo conceptual y se sigue defendiendo por creencias comunes, “que la lección magistral y lo memorístico son la mejor forma de abordar temarios tan amplios siguen vigentes.”

Gómez, et al., (2016), sostiene que cumplir con el currículo es muy complicado. Es más fácil tomar el libro de texto preparado por las editoriales y avalado por las autoridades educativas que iniciar un proceso de transformación de la enseñanza de la Historia, donde se pongan en práctica las habilidades de los historiadores en el proceso. Si a esto le añadimos que no todos los maestros son especialistas en la enseñanza de la Historia, vamos a tener por mucho tiempo maestros enseñando de manera tradicional.

En una investigación llevada a cabo por Soria (2016), observó que los docentes con preparación académica adecuada para la enseñanza de la Historia, tienen alumnos con un gusto por la historia que los docentes que no tienen el perfil exacto para la enseñanza de esta materia.

Los alumnos de los maestros con un perfil docente a fin y no específico, tienen alumnos que consideran que la historia es una materia donde solo se va a “escuchar, discutir, leer libros de texto y realizar actividades aburridas; es una clase con visión bancaria.”

Por lo tanto, se requiere atender de manera puntual la capacitación magisterial, ya que la influencia del pasado estudiantil del docente juega un papel determinante en su forma de trabajar la clase de Historia con sus alumnos.

Gómez, et al., (2015), concluyen que la Historia es como una construcción, debe ser enseñada así en el aula. Agregan además, que “Para desarrollar esta cuestión, es necesario que los docentes de Historia posean una sólida teoría sobre la formación del pensamiento, la comprensión histórica en el alumnado, y en la búsqueda de marcadores de progresión cognitiva.”

Para Molina, et al., (2017), la solución a esta situación “se encuentra en una apropiada formación inicial y continua del profesorado, en la que se invite a reflexionar al profesorado en aspectos aparentemente tan básicos como para qué queremos enseñar historia, y qué historia queremos enseñar.”

Referencias:

Alfageme, M. y Miralles, P. (2014). El profesorado de Geografía e Historia de Enseñanza
Secundaria ante la evaluación. Educar em Revista, núm. 52, abril-junio, 2014, pp. 193-209. Universidade Federal do Paraná, Paraná, Brasil. Recuperado de:

Gómez, E. (2013). Lo que el historiador enseñante sabe y hace: Identificando habilidades docentes en practicantes de la Licenciatura en Historia. CPU-e, Revista de Investigación
Educativa, núm. 16, enero-junio, 2013, pp. 1-21. Instituto de Investigaciones en Educación
Veracruz, México. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=283128328001

Gómez, C., Ortuño, J. y Molina, S. (2014). Aprender a pensar históricamente. Retos para
la historia en el siglo XXI. Revista Tempo e Argumento, Florianópolis, v. 6, n.11, p. 05–

Gómez, C., Rodríguez, R. y Miralles, P. (2015) La enseñanza de la Historia en educación
primaria y la construcción de una narrativa nacional. Un estudio sobre exámenes y libros
de texto en España. Perfiles educativos vol.37 no.150 México oct./dic. 2015. Recuperado
de: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-
26982015000400002

Molina, S., Miralles, P., Deusdad, B., y Alfageme, M. (2017). Enseñanza de la historia,
creación de Identidades y prácticas docentes. Profesorado. Nº extraordinario (Julio, 2017)
ISSN 1138-414X, ISSNe 1989-639X. Recuperado de: http://www.redalyc.org/html/
567/56752038018/

Torres, A. (23 de enero de 2017). “El profesor del siglo XXI tiene que enseñar lo que no sabe”. El País. Recuperado de: https://elpais.com/economia/2017/01/15/actualidad/1484514194_ 176496.html

Las concepciones docentes y la clase de Historia

¿Cuánta injerencia tienen las concepciones de los docentes en el desarrollo de su práctica docente? ¿La clase de Historia está influenciada ...